Vacaciones
en Roma
Roman
Holiday
Ficha
técnica:
|
Año
|
1953
|
|
Duración
|
118
minutos
|
|
País
|
Estados
Unidos
|
|
Director
|
William
Wyler
|
|
Guión
|
Ian McLellan Hunter, John Dighton
|
|
Música
|
Georges Auric
|
|
Fotografía
|
Franz Planer
|
Argumento/ Sinopsis:
La princesa Anna se encuentra en Roma en visita oficial.
Cansada de sus obligaciones y de la soledad de su mundo cortesano, decide
escaparse durante la noche y vivir la vida de un ser común y corriente, sin
protocolos ni barreras sociales.
Se queda dormida en la calle y es recogida por un
norteamericano quien la lleva a su apartamento y la acuesta en su propia cama.
El americano resulta ser un periodista llamado Joe Bradley (Gregory Peck),
quien se ofrece a hacer de guía para ella en Roma. En un principio, el
principal interés de Bradley al reconocerla como la princesa que es, es
conseguir una exclusiva de 5.000 dólares sin que ella se dé cuenta y para ello
hace que su amigo y fotógrafo le saque fotos a escondidas para después
publicarlas y hacerse famoso.
Ella está encantada por conocer la ciudad como una
persona normal. Durante el día que pasan juntos se divierten: pasan bochornos
en la vía pública, van a una fiesta nocturna, surge algo entre ellos hasta que
descubren que se han enamorado. Cuando la ausencia de la princesa ya no se
puede prolongar surge el conflicto entre el deber y los sentimientos, y la
princesa debe tomaruna dura decisión.
Comentario:
El film suma los géneros de drama, romance y comedia. La
definición de caracteres es buena, la evolución de los mismos resulta
convincente, los diálogos son brillantes y ocurrentes. Wyler deja constancia de
su poderoso vigor narrativo, creando una atmósfera de elegancia, encanto y
simpatía, que cautiva la atención del espectador y seduce su complicidad,
añadiendo trazos de humor ligero, blanco y festivo, que resuelve sumando
palabra e imagen. Algunos planos han pasado a formar parte de la memoria del
cine y el largo plano de la salida de Joe del salón de audiencias, rodado en
"travelling" inverso es memorable. La película rinde homenaje de
admiración a Roma, sus monumentos, calles y gentes.
La música, de Georges Auric ofrece una partitura
descriptiva, romántica y ambiental, que subraya la magia del relato. La
fotografía, de Franz Planer y Henri Alekan, despliega una narración que
trasmite sentimientos de fascinación y encantamiento. Abundan los planos
tomados desde abajo, los "travellings" emotivos y las imágenes
cautivadoras (topolino), a las que añade escenas inquietantes (fotografía desde
el coche).


No hay comentarios:
Publicar un comentario